Acabé de leer la biografía de Steve Jobs por Walter Isaacson, un volumen que marca su exterior con un acabado clásico para la marca Apple. En la portada, tenemos a Steve que nos clava su mirada penetrante, resultado de mucho tiempo de práctica para llegar a influenciar en sus interlocutores. La fotografía en blanco y negro sobre fondo blanco es un atractivo para conocer qué hay detrás de la mirada fija que controla su pestañeo. Al reverso del libro lo tenemos a él, muy joven, con sus prendas ya características, el vaquero y la camisa negra de manga larga. Su mirada igual de profunda, se marca con gran deleite al tener sobre sus piernas a su gran creación el Machintosh.

En este libro te vas a encontrar con su pasión por la de construir una empresa duradera. Su día a día para idear aparatos que la gente aún no sabe que uso les puede dar. Su vida personal como su historia empresarial que se marca por la confluencia entre la corriente de las humanidades y la innovación. Sus productos, son herramientas que dejan en gran libertad al usuario para expresar su creatividad dentro de unos límites, los cuales te garantizan una experiencia satisfactoria.

Su mundo empresarial esta definido por la integración, factor que le permite entregar soluciones integradas en el campo de los ordenadores personales. Esta visión le ha dado algo de ventaja y deja a la compañía como el líder, por el momento, en este competitivo sector industrial.

También, se presentan sus relaciones laborales con los ejecutivos de grandes compañías de la industria de la computación. En especial, su colaboración con Bill Gates, empresario que con grandes aportes a este campo, y a pesar de las diferencias que mantuvieron en sus distintos puntos de vista, hasta el último momento, tuvieron una relación de respeto y admiración.

Asimismo, reconoce la importancia de las relaciones entre los clientes internos de la empresa y deja de manifiesto que su éxito es el resultado de conciliar estas relaciones para obtener los resultados a tiempo, sin poner interés especial en los beneficios, los ingenieros o los diseñadores de productos.

Para Jobs el emprender es una tarea que requiere el esfuerzo máximo y que no puede ser desviada por otros intereses. En la longevidad de la empresa se encuentran bien enraizadas los valores que él no los ve como algo vendible.

Su carácter directo y sincero es otra de sus facetas, talvez no el más elogiado entre sus colaboradores y su familia. Pero sí de gran influencia en los resultados obtenidos por Apple.

Su equipo de trabajo no podía ser menos que excelente. Esto se lo planteo de partida y fue una responsabilidad que jamas delego. Este compromiso incluye el agrupar a personas con una motivación por innovar en base al esfuerzo para no parar la evolución de la compañía.

Por último, su motivación es la de aportar a la humanidad su trabajo. Él lo ve como la mejor forma para agradecer a todos los que han hecho posible sus productos. En especial con aquellos aportes que otros han llevado acabo en el pasado. Apple y sus productos es su aporte a la humanidad; con su talento y el de los que lo siguieron convencidos de que sus metas partían de sus propios sentimientos verdaderos y profundos por entregar verdaderas “obras de arte”.

 

Todo lo anterior es el resumen de su legado. Si quieres leerlo en sus propias palabras abre este enlace “Reflexión Steve Jobs copia”.

El estado de este libro de biblioteca lo dice todo. Una portada que ha perdido la mitad de sus letras con páginas acartonadas y amarillentas con un perceptible olor a húmedo. ¡Qué gusto poder leerlo!. Richard MATHENSON hace de este género un icono. El que se quiera acercar a los oscuros y terroríficos efectos de los fenómenos como el vampirismo y los muertos vivientes con todas sus repercusiones sicológicas, tiene en esta obra un punto de referencia. En fin de cuentas, sobrevivir es lo único que cuenta.

Este libro llego por pura casualidad a mis manos. Me disponía a ojear la sección de biografías, cuando este delgado volumen de 126 páginas, escrito por Helene Hanff, me cautivo por su sencilla portada. Una foto en blanco y negro de una tienda de libros de segunda mano en Londres. Dentro me encontré con una correspondencia que se compartió entre dos amantes de los libros. Su lectura es conmovedora y los sentimientos que me afloran el solo pensar que lo he leído me llenan de alegría.

224 páginas con 28 mitos coreanos compone una imprescindible obra para conocer los orígenes, su visión cosmogónica, sus tradiciones y costumbres. El recopilador,Pegang Juang, presenta el levantamiento de antiguos reinos cimentados en los profundos sentimientos de  los personajes. En estas páginas, podrás encontrar la pasión por la lbertad, el amor por la belleza, el culto a la lealtad y al decoro entre otros valores del pueblo coreano.

Corea conocida mejor como “la tierra de la mañana serena”, es un lugar maravilloso que mantiene su identidad cultural, étnica y lingüística para los ojos que la quieran ver.

“La Plaza” de Choi In-Hun se publicó en 1960 y presenta la  partición de la sociedad coreana. Su personaje entra en un proceso sin retorno de transformación de su conciencia. Se palpa de primera mano la pérdida de identidad y la disolución de los valores tradicionales de la historia de Corea en el siglo XX. El autor es reconocido por presentar los estragos de la historia en sus personajes. Este libro es de especial interés para aproximarse a lo que fue “la situación esquizofrénica” entre las dos Coreas.

“Si el fanatismo causa pavor es por falta de ideales y libertad”

Al referirse a Corea del Norte escribe: “Aquí tampoco había un espacio para izar la bandera. Todas las palabras valiosas ya estaban dichas. Es decir, que no era necesario pensar, sólo obedecer.”

 

Haruki Murakami en su libro de cuentos “Sauce ciego, mujer dormida”, presenta el relato titulado el “Séptimo hombre” donde introduce la idea del miedo y sus repercusiones. En sus palabras concluye diciendo: “El miedo existe. Eso es indudable. Se nos muestra bajo distintas formas y, a veces, domina nuestras vidas. Pero lo más terrible de todo es dar la espalda a ese miedo y cerrar los ojos. Actuando de esta manera acabamos cediéndole a algo lo más valioso que hay en nuestro interior.”